11. LA ELOCUTIO

Manifestación lineal textual o microestructura. Mantiene, por tanto una estrecha relación con la gramática, con la sintaxis de manera más específica, en cumplimiento de la definición de Quintiliano ars bene dicendi. De ahí que también los griegos hablaran de frasis, para referirse a la elocutio y los latinos de compositio, término que se ha mantenido en alguna de nuestras lenguas como sinónimo de redacción.

Así pues, esta dimensión verbal del conjunto del texto retórico está muy conectado con todos los recursos expresivos de la lengua y constituye el conjunto más completo y mejor estructurado de las variantes elocutivas (retóricas y literarias). Precisamente esta dimensión de "uso literario" del procedimiento retórico, profusamente estudiada y difundida durante siglos, es la que condujo a identificar elocutio con Retórica. Si a ello le añadimos los diferentes periodos de "abuso" de los procedimientos de expresión literaria, podemos entender una de las más importantes razones del descrédito histórico de la Retórica.

Las principales "cualidades elocutivas" que prescribe la elocutio son puritas, perspicuitas, urbanitas y ornatus.

La primera de ellas, la puritas está relacionada con el correcto uso de la lengua. Los clásicos acuñaron los términos ellenitas y latinitas para referirse específicamente al correcto uso del griego y del latín. Está relacionada con la competencia lingüística. Como continuación de la puritas, encontramos la perspicuitas que, opuesta a la obscuritas, exige un mayor esfuerzo lingüístico y está relacionada con la competencia comunicativa textual. La urbanitas está relacionada con algo así como la "elegancia", que puede permear todo el proceso desde la inventio, y con el concepto de decorum.

El ornatus es una cualidad que la Retórica comparte con el lenguaje literario, que acerca ambos discursos y que conduce directamente a todo lo relacionado con el lenguaje figurado o con las, justamente llamadas, figuras retóricas.