17. LA INTENCIONALIDAD Y ACEPTABILIDAD

Una de las condiciones que nos planteamos como necesaria para aceptar la validez de un texto es que sea una organización intencionada de elementos lingüísticos. Dicho de otro modo, el productor del texto, o del discurso, lo presenta como el resultado de una elección concreta y pretende que el receptor lo acepte bajo esas mismas condiciones de emisión, sean éstas comunicativas o estéticas. A este respecto podríamos remitirnos a lo indicado con anterioridad sobre la concepción de texto y a las aportaciones de la Escuela de Tartu.

Naturalmente en esta interacción que se pretende llevar a buen término hay que admitir un cierto margen de tolerancia, puesto que las condiciones de transmisión del proceso comunicativo pueden no cumplirse por completo en detrimento de un grado óptimo de coherencia y de cohesión, por ejemplo. En el discurso, sobre todo en el discurso cotidiano, este margen de tolerancia está mucho más alargado que en el texto o que en el discurso oral de registro formal o no conversacional. Así, aceptamos con normalidad los anacolutos, por ejemplo, y otros vicios propios del lenguaje coloquial.

Es necesario insistir, no obstante, sobre la estrecha imbricación que en el proceso comunicativo, entendido como interacción, se da entre la intencionalidad y las otras categorías de análisis. En este sentido hay que recurrir a la ya clásica formulación de Grice y de sus máximas de conversación (cantidad, cualidad, relación y modo), puesto que la "violación", desprecio o indiferencia ante alguna de ellas, así como la de las categorías que teóricamente regulan el funcionamiento del discurso puede convertirse y utilizarse con suma facilidad y espontaneidad para dirigir, planear, disimular o enmascarar una intencionalidad del discurso cuyo abierto planteamiento podría suscitar desaprobación, particularmente estética, o rechazo.

Como consecuencia, (seguimos en conexión con la Pragmática), podemos continuar el análisis incorporando los conceptos de implicatura conversacional y de plan de adecuación. Estas categorías de análisis pueden a veces, sin embargo, interactuar con categorías “semiótico-culturales” en el uso de la lengua originadas en culturas diferentes.