13. LAS FIGURAS RETÓRICAS I

Quintiliano, al referirse a la elocutio, introduce la consideración, que permanece en la actualidad, de verbis aut singulis aut coniunctis y la une específicamente al ornatus. De esta forma surge la tradicional distinción entre tropos y figuras. Durante la Edad Media se diferenciaba entre ornatus difficilis, propio de los tropos y ornatus facilis, constituido por las figuras.

Desde el punto de vista lingüístico, la distinción verbis singulis - verbis coniunctis está relacionada con los mecanismos de relación sustitutiva (propios del eje paradigmático), en el primer caso; o bien con los de conexión sintagmática (propios de la combinación sintagmática), si se trata de verbis coniunctis. Esta distinción, en su vertiente crítico-lingüística tiene su origen en Jakobson, que expresa así su teoría del doble eje en relación con el análisis de la obra literaria, y puede ampliarse en las propuestas de algunos otros formalistas rusos, como Tinianov, que añade además el criterio de "inclinación del eje vertical sobre el horizontal" para captar el "carácter literario" y, por tanto, "anómalo" del texto literario.

De este modo en el ornatus se incluyen las cuatro categorías tradicionales de adiectio, detractio, transmutatio e inmutatio.

Las figuras retóricas se basan en la activación de las tres primeras categorías, que ocurren necesariamente in verbis coniunctis, puesto que se añaden elementos (adiectio), se suprimen (detractio) o se cambian de lugar modificándose su orden sintáctico (transmutatio).

Los tropos, en cambio, se producen sólo en la inmutatio, ya que las palabras no sufren ninguna de las modifiaciones anteriores sino que, simplemente, se sustituyen: de ahí que se produzcan solamente in verbis singulis.

Las figuras se dividen, tradicionalmente también, en figuras de dicción y figuras de pensamiento. En las primeras, como es lógico, las modificaciones arriba indicadas se producen en los planos fonológico, morfológico y sintáctico, claramente de microestructura textual; mientras que las "de pensamiento" se producen en el nivel semántico, trascendiendo la microsestructura para llegar al nivel semántico tanto intensional como extensional (de organización interna como de relación referencial).