15. RETÓRICA Y PRAGMÁTICA
La relación entre ambas proviene de la relación que se establece entre el orador/emisor y el destinatario, de modo que el hecho retórico (entendido en sentido amplio, como se vio anteriormente) se establece como una interacción pragmática muy próxima al acto de habla. Se cierra así, con este tercer pilar, el intento globalizado de interpretación semántica, siendo los otros dos la Retórica y la Lingüística del texto.
La Pragmática entiende el acto de habla como la unidad básica de la comunicación. Esta "comunicación", proceso interactivo entre ambos agentes, engloba, por lo menos, los siguientes apartados:
1) Lo que el hablante quiere decir.
2) Lo que el enunciado o la oración quieren decir.
3) Lo que el hablante intenta comunicar.
4) Lo que el hablante intenta provocar .
5) Lo que el oyente quiere o puede entender.
6) Lo que el oyente intuye de la voluntad del hablante.
7) Las reglas, de tipo pragmático, que puedan sistematizar y ordenar todo este entramado de palabras y formas oblicuas de comunicación.
Los actos de habla se dan siempre bajo determinadas condiciones de emisión. Estas condiciones son semejantes a las que envuelven la aparición y el desarrollo del hecho retórico. Así pues, la conexión es evidente, dado que las condiciones del enunciado retórico son, fundamentalmente, las que se crean con la firme voluntad de persuadir al oyente.
De este modo el hecho retórico encarna de manera paradigmática la suma de los tres tipos de actos, locutivo, ilocutivo y perlocutivo, si bien es éste último el que adquiere mayor relieve y preponderancia.

