1. TEXTO Y DISCURSO
1) Comencemos por diferenciar ambos términos:
Discurso, según la lingüística clásica:
a) es el área de procesos superiores a la frase o al enunciado
b) que añade o identifica significados no deducibles
de la suma de frases que, teóricamente, engloba.
En este sentido entendemos el binomio texto-discurso, unidos o por separado.
Tenemos en cuenta además la diferenciación entre:
Enunciado: transmisión verbal de un mensaje, equivalente a "frase"
(sentence)
Enunciación: unidad comunicativa. Está en el plano de la "parole",
mientras que el enunciado lo está en el de la "langue".
De ahí que entendamos la gramaticalidad como criterio perteneciente
al enunciado y que la aceptabilidad se aplique a la enunciación.
Además, la enunciación actualiza elementos no verbales.
Sería equiparable al concepto de "proposición".
En este último sentido entendemos los conceptos de "texto" y de"discurso", siendo la diferencia fundamental el hecho de ser escrito
o de ser oral.
2) Es conveniente, por tanto, diferenciar y analizar también las competencias textual y comunicativa.
Partimos del concepto chomskyano de "competencia lingüística", continuamos con el de "competencia comunicativa" y terminamos por hablar
de "racionalidad discursiva".
En este punto es necesario mencionar a Habermas.
La competencia lingüística es un concepto teórico. La competencia comunicativa es una conquista
cultural esencial en el desarrollo humano. En este desarrollo es crucial la "identidad del yo" (Habermas) como capacidad para identificar las distorsiones, asimetrías, censuras que condicionan los procesos comunicativos.
La "racionalidad discursiva" de Habermas entronca con la Pragmática.
Al estudiar el proceso de formación del texto-discurso, en sus claves retóricas fundamentalmente, tendemos a la "conquista" de la "racionalidad
discursiva" (objetivo fundamental de este curso).